Abr 19

Para fregar…

Objetos de cobre: Frótalos con mitades de limón, embebidos en sal. Aclara con abundante agua y sécalos.

 

Máquina de moler: Antes de lavarla como acostumbras, muele un pedazo de pan para que se lleve los restos de materia blanda.

 

Esponjas: Déjalas en remojo de agua, sal y un poquito de vinagre por 24 horas. Luego enjuágalas.

 

Termos: Llénalos de agua tibia con un poquito de detergente. Déjalos reposar por dos o tres horas y luego friégalos como acostumbras. Si les queda algo de olor, ponles un poquito de agua con vinagre, sacúdelos y vuelve a enjuagar.

 

¡CUCHILLOS!

No guardes nunca los cuchillos en una gaveta. Al cogerlos, corres el riesgo de rozar el filo.  Sitúalos en un portacubiertos o vasija donde el mango quede visible.

Resulta mucho mejor fregarlos de manera independiente, no junto con el resto de los cubiertos para evitar cortarse.

Nunca los dejes mojados después de lavarlos ni en un lugar húmedo, ya que los mangos se deterioran y las hojas se enmohecen.

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